¿Aún oliendo mal?

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Posted noviembre 27, 2013 by Nanda Bezerra in Para meditar

Hay mucha cosas que suceden todo el tiempo en nuestro día a día. ¿Quién no vive una vida llena de ocupaciones hoy en día? Es levantarse súper temprano y dormir muy tarde. Es trabajo y agitación de comienzo al fin.

Con todo eso, muchas veces no se percibe la obra sutil de un enemigo invisible que le gusta actuar solapadamente…

El sugiere aquella enviada que comienza a querer brotar dentro de ti. Aquel sentimiento orgulloso que te hace reaccionar de forma fea. Pensamientos maliciosos cuando tus ojos ven algo diferente en alguien y por ahí va…

Si no vigilamos, si no cuestionamos en estos momentos, caemos en su trampa.

¿Pero Nanda, qué hacer en estos momentos?

¿Cuándo la envidia quisiera brotar? Haz justamente lo contrario de lo que aquel sentimiento malo quiere que hagas.

En vez de quedarte pensando cuánto querrías lo que la otra persona recibió, ora por ella. Desea que ella reciba mucho más y pídele a Dios que te de condiciones de hacer todo para ser bendecida de la forma que El crea mejor. Yo hago esto siempre que percibo este sentimiento sucio, ¿y sabes lo que sucede? Brota dentro de tu una alegría genuina por aquella persona, escribo esto con una sonrisa en los labios 🙂

Pero lo quiero hoy es llamar tu atención, para que no dejemos de vigilar. Y mira, no es vigilar a los demás, vigilate a ti misma.

Si no vigilamos, no percibimos que algo está brotando dentro de nosotros, somos blanco fácil para ese enemigo sucio. Llega un día en que te vez y sientes asco de ti misma, de tus actitudes mezquinas y toda aquella putrefacción de sentimientos malos. Aquí entre nosotras, la persona “huele mal”.

No es un olor físico, es un olor espiritual, que viene de los frutos podridos.

“Así, por los frutos los reconocerán” Mateo 7:20

Los frutos podridos, son esa rabia, esa envidia, esa malicia, ese orgullo y por ahí va… Tarde o temprano, esos sentimientos son revelados y “huelen”.

Todo es remediado si estamos vigilando y actuando se la forma correcta. Pero las corridas del día a día, muchas veces te hacen olvidar de vigilar y así, se va aceptando toda la prqueria sugerida en la mente.

¿Pero sabes lo mejor de todo?

¡Mañana es un nuevo día?

“Las misericordias del Señor son la causa por la que no somos consumidos, porque sus misericordias no tienen fin, se renuevan cada mañana” Lamentaciones 3:22-23

¿Estabas triste al leer este post, pues identificaste que no estás vigilando?

¡Aprovecha para recomenzar! Nada de martirizarte y quedarte destruida por estar “oliendo mal”!!!

¡Comienza de nuevo y ese árbol dará buenos frutos!

Si quieres comparte con nosotros aquí en los comentarios qué has encontrado y qué has decidido hacer… Tu comentario puede ayudar a otros 🙂

Nanda Bezerra

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One Comentário


  1.  
    Evelyn

    Bendiciones Sra. Nanda le escribo de Guatemala,su blog me a ayudado mucho que Dios la siga Bendiciendo!





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